Carta de Giora
No somos una OTA.
Reservamos directamente con las estaciones, sin intermediarios como Booking o Expedia.
Mi madre me mandó a un campamento de invierno en Suiza con trece años. No sé qué buscaba ella. Yo encontré los Alpes.
Han pasado casi sesenta inviernos. Sigue apeteciendo lo mismo: que la nieve cruja debajo de la bota. Lo demás es literatura.
Hoy organizo invernadas enlazadas de dos, tres, cuatro estaciones. Desde 2 personas hasta lo que me pidas. Sin límite, sin paquete estándar, sin reuniones.
Gente que ya ha hecho Baqueira, Sierra Nevada, Formigal. Y que entiende que los Alpes no son una estación: son una cordillera con acento distinto cada cien kilómetros.
A Verbier no te mando si llevas dos temporadas esquiando. Verbier no es una estación, es una auditoría. Te revisa la técnica, la cartera y el ego — en ese orden.
Carta a contracorriente
Lo que no te voy a reservar, aunque me lo pidas.
Decir que no forma parte del oficio. Estas son tres cosas que llevo años viendo pedir y que casi nunca funcionan. Te las cuento aquí, para no tener que decírtelas por teléfono.
- 01
Tres noches en Courchevel en febrero.
Llegas jueves, esquías sábado, te vas domingo con el forfait estrenado y la tarjeta llorando. No te va a dar tiempo a nada.
- 02
Verbier si nunca has bajado una roja.
No es una estación, es una prueba. Te va a dar miedo desde el primer día. Hay otras cinco que te van a encantar mucho más.
- 03
“La mejor estación de los Alpes.”
No existe. Es como pedir el mejor vino. Cuéntame cómo esquías, con quién, y qué te apetece sentir el domingo por la tarde. Desde ahí hablamos.
Los Alpes no se reservan como un vuelo. Se eligen como se elige un compañero de cordada.